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4 DESARROLLAR EL POTENCIAL DEL SISTEMA DE MERIDIANOS

  • Fusión II: Potenciar las Emociones Positivas
  • Fusión III: Integrar el Sistema de Meridianos en Frecuencias de Nivel Superior
  • Anatomía Esotérica
  • Alineamiento de la Estructura 4: Tai Chi, nivel 2

4 DESARROLLAR EL POTENCIAL DEL SISTEMA DE MERIDIANOS

FUSIÓN II: POTENCIAR LAS EMOCIONES POSITIVAS
En la Fusión I nuestro trabajo consiste en limpiar el pasado, en acabar ciclos y en aprender a transformar estados emocionales negativos en pura vitalidad. El resto de las prácticas nos conducen a un estado de mayor eficacia y de equilibrio duradero. En esas condiciones se empieza a desarrollar un estado emocional positivo que nos invadirá cada vez con mayor frecuencia y que durará periodos cada vez más largos.
 Las emociones positivas surgen cuando el organismo vibra en frecuencias más altas de lo que es habitual. Los estados negativos se manifiestan cuando la energía fluye con dificultad y el organismo se encuentra des-centrado desde el punto de vista energético. En la Fusión II nutrimos y potenciamos las emociones positivas que provienen de los distintos órganos. Lo que hacemos es combinar de manera consciente este tipo de altas frecuencias en una sola: la energía de la compasión pura. A partir de entonces hacemos circular esta alta frecuencia a través del sistema de meridianos de manera que aumente el nivel vibratorio de todo el sistema energético.
Al principio, estos estados positivos se experimentan por breves lapsos de tiempo, y luego retornamos progresivamente a nuestro estado de conciencia habitual. Sin embargo, la práctica regular hace que el sistema energético empiece a transformarse y que acabe por estabilizar la nueva frecuencia de la práctica. Como consecuencia, se produce un giro en nuestra conciencia y un cambio cualitativo en nuestra relación con los demás, con nosotros mismos, con los planetas y con todos los demás seres. Asimismo, alcanzamos un nuevo grado de salud física, emocional y mental. La energía de la compasión es empleada para elevar la frecuencia del canal central y de los canales de apoyo que lo circundan. El trabajo a este nivel sienta las bases del ingrediente alquímico adecuado para las prácticas superiores del Fuego y el Agua.
La Fusión II nos brinda la capacidad de generar energías extraordinarias que nos permiten obtener resultados extraordinarios. Existe un error común entre los practicantes que pasan de puntillas (superficialmente) por la Fusión I y por las prácticas de base y que consiste en abordar la alquimia superior con energía común(ordinaria) pero con la esperanza de alcanzar resultados extraordinarios. La energía normal(ordinaria) solo puede producir resultados normales. La alquimia superior requiere ingredientes excepcionales, tanto en su calidad como en su integridad (cualidad).

 FUSIÓN III: INTEGRAR EL SISTEMA DE MERIDIANOS EN FRECUENCIAS DE NIVEL SUPERIOR
Llegados a este nivel, se emplean las frecuencias superiores de la compasión y de los estados positivos continuados para armonizar todo el sistema de meridianos. En circunstancias habituales, el canal central es el único meridiano en el que el yin y el yang interactúan para generar Energía Creativa. El resto del sistema de meridianos se encuentra polarizado y sólo es yin o bien yang. En la Fusión III, se hace circular la Energía Creativa por todo el sistema de meridianos, aumentando rápidamente la frecuencia de todo el sistema.
Sistema de meridianos y fuerza vital son nombres distintos para una misma cosa: la Consciencia. Elevar la frecuencia del sistema de meridianos significa elevar el nivel de consciencia por encima del plano de los estados ordinarios.
Este estadio conduce al practicante a los mismísimos límites de las prácticas yang, en las que el esfuerzo y la iniciativa personales son la verdadera fuerza motriz. La Creación no tiene lugar por medio de la energía yang exclusivamente, sino que precisa la energía yin o receptiva. Más alla de la Fusión III se llega al nivel de receptividad, en el que nuestros esfuerzos previos empiezan a generar una reacción por parte del universo. Ése es el estadio denominado "Práctica Yin".

ANATOMÍA ESOTÉRICA
El canal central es el meridiano cuya función consiste en mantener la conciencia anclada en la dimensión física cuando estamos despiertos, así como en proyectarla más allá de lo físico durante los periodos de sueño y en el momento de la muerte. Nuestro nivel de conciencia se expresa a través de siete centros de energía principales, distribuidos por el recorrido de la Órbita Microcósmica. Estos centros son lo que los Hindúes y los Budistas llaman los Chakras. En estado normal, nuestra conciencia fluctúa de Chakra en Chakra como una hoja impelida por el viento. Uno de los retos de la Fusión 1 es alcanzar firmeza de espíritu y capacidad para mantener la concentración en el caldero sin distracciones mentales ni adormecimiento. Nuestra mente sólo alcanza la firmeza si la conciencia actúa desde el canal central sin divagar más de un Chakra a otro. Si lo conseguimos, podemos familiarizarnos con las propiedades intrínsecas de cada centro de energía y con los estados de conciencia que cada uno de ellos genera. El proceso evolutivo se desarrolla como un viaje de la conciencia que va desde los centros de energía más bajos, cercanos al perineo y a los palacios sexuales, hasta los reinos celestiales superiores, correspondientes a la cámara de cristal del entrecejo y a los centros de la coronilla. El sistema de meridianos está íntimamente ligado con los Chakras y se lo conoce sobre todo por su uso terapéutico en acupuntura. No obstante, al igual que en el caso del I Ching, el sistema de meridianos tiene una clave espiritual interna que escapa al conocimiento de la mayoría de los médicos que trabajan con él. Un claro indicio de la existencia de esta clave interna se encuentra en los nombres tradicionales que reciben desde tiempos remotos los puntos de acupuntura. En la práctica de la Anatomía Esotérica se exploran las pautas energéticas del sistema de meridianos que permiten despertar la conciencia y desatar el potencial humano para ir más allá de los estadios de conciencia habituales.

ALINEAMIENTO DE LA ESTRUCTURA 4: TAI CHI, NIVEL 2
En estas prácticas se depura todavía más el trabajo con la estructura. Lo que se realiza es una síntesis entre intención, cuerpo físico y flujo energético que refleja nuestro estado emocional. La práctica yin que se ha desarrollado a través de la meditación sentada, en la cual la mente permanece en silencio debido a que la conciencia se mantiene firme en el canal central, se pone ahora en movimiento a través de la secuencia del Tai Chi. El silencio interior es expresión de sabiduría espiritual y de inteligencia espiritual. El reto de este nivel de trabajo es moverse desde el centro, pero no sólo físicamente, sino también mental, emocional y espiritualmente. Las capacidades que se adquieren por medio de estas prácticas sirven de soporte de la firmeza de mente que se requiere para las prácticas del sueño y para la trascendencia.

 
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