El Tao es el camino, el proceso o la vía por la que el individuo, en su transitar por el mismo, desarrolla su máximo potencial.

 

 

Te es la actitud virtuosa, la capacidad de superar los obstáculos con elegancia, de comunicarse con honestidad y transparencia, de reconocer la conciencia superior que habita en todos los seres, de generar beneficio para todos sin condiciones.

 

 

La práctica diligente es el Kung; el realizar con esmero las técnicas apropiadas para armonizar las emociones, estructurar la mente y responsabilizarse de la propia vida.