La
postura, en la meditación, es importante tenerla en cuenta. Una buena
postura facilita la pacificación mental y permite una mejor circulación
del circuito energético del cuerpo. Se pueden emplear gran variedad
de posturas, aunque es conveniente tener en cuenta las siguientes pautas:
- La columna debe estar erguida. Podemos
imaginar que un hilo nos estira de la coronilla al tiempo que realajamos
el peso del cuerpo. Otra manera de evitar que la columna se contraiga es
imaginar que entre vertebra y vertebra hay un pequeño cogin
inflado con aire. Tambien es de gran ayuda elevar el coxis por
encima de las rodillas, colocandonos una banqueta o cogín de meditación.
- La postura debe ser cómoda. Resulta
contraproducente mantener una postura que nos produzca molestias
o dolores, si se sigue la pauta anterior -columna erguida y vertical- todas
las posturas son válidas.
- No estar en un ambiente excesivamente humedo ni frío.
Es conveniente colocar una esterilla o aislante si nos sentamos en el suelo,
para evitar absorver humedad. En invierno o en ambientes fríos hay
que taparse, especialmente las piernas, ya que disminuye el riego sanguineo
de las extremidades.
- Las manos. Las
manos pueden descansar sobre las rodillas con las palmas hacia arriba o hacia
abajo, con el pulgar y el indice unidos o no. Tambien se pueden unir i dejarlas
descansar en el regazo. Hay muchos mudras (posturas de las manos) que se
pueden utilizar para facilitar la meditación, pero es suficiente con
seguir la segunda pauta: ¡la comodidad!
Es posible meditar de pié e incluso
en movimiento, de echo meditar no tiene nada que ver con posturas corporales,
si bien es cierto que éstas ayudan en el proceso de interiorización
necesario para liberarse del continuo mental.
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Postura del Loto
Los
pies cruzados con las plantas hacia arriba. Los maestros dicen que es la
postura más idónea, de echo es la que utilizaba el Buda. Sin
embargo, si no nos resulta comoda y nos duelen las piernas pierde toda su
efectividad.
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Medio Loto
Se
cruza solo una pierna, dejando la otra descansar sobre el piso. Las piernas
se encuentran aglo más comodas que en la postu del Loto , aunque hay
que poner más atención en la columna, ya que puede tender a
ladearse ligeramente.
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Postura Zen
De
rodillas y sentados sobre los talones. Si resulta incómodo o las rodillas
están lesionadas, es mejor poner una banqueta de meditación,
o bien sentarse a caballo sobre un cogín grande o una manta enrollada.
Esta postura es muy comoda para la espalda al elevar el coxis por encima
de las rodillas. La columna se asienta de manera natural.
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El Trono
Sobre una silla (sin apoyar la espalda) o un taburete y los pies completamente
apoyados en el suelo. Si la silla o taburete son bajos, colocar un cogín
a fin de elevar el coxís por encima de las rodillas. Es la postura
más cómoda y con menos inconvenientes si no se es muy flexible
y no tenemos costumbre de sentarnos en el suelo.
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La
espalda nunca debe apoyarse (a menos que tengamos alguna lesión).
De otro modo en lugar de un estado meditativo probablemente induciriamos
a un estado soporífero muy útil si lo que queremos realmente
es... dormir la siesta. Al principio pueden haber molestias, ya que los músculos
encargados de mantenerla erguida estan demasiado acostubrados al uso de respaldos.
Con un poco de paciencia y perserverancia conseguiremos que se fortalezcan,
las molestias desaparecerán, tendremos una espalda más sana
y una meditación placentera.
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